El elefante que se coló en la Secretaria de Eduación de Bogotá
El proceso inició con la con la adquisición fraccionada del lote El Clavel, el cual era propiedad de una familia producto de un proceso de sucesión. La compra fue hecha por un particular, por un monto cercano a los $180 millones de pesos. Esta persona, al poco tiempo de adquirir las tres partes en que estaba dividido, se lo vendió a la Secretaría de Educación del Distrito por un montó que superó los $1.491 millones. La transacción oficial desconoció el concepto de un perito técnico en avalúos, según el cual este lote ocupó el tercer lugar en una lista de tres opciones de predios para el desarrollo del proyecto arquitectónico educativo.
Este lote, ubicado en la zona rural de Ciudad Bolívar, tiene dificultades para obtener servicios: el Acueducto Veredal Asociación de Aguas Calientes se comprometió a suministrar el preciado líquido al colegio once meses después de que fue adquirido por la Secretaría, por lo que al momento de la compra era incierto si el lote tenía acceso a agua. Sin embargo, según la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca este acueducto veredal no tiene capacidad física para suministrar el agua al colegio por falta de puntos para captarla y distribuirla a más usuarios de los que tiene autorizados.
Por si fuera poco, de acuerdo con un informe técnico del hospital de Vista Hermosa, el agua suministrada por este acueducto no es apta para el consumo humano porque contiene coliforme y e-coli, es decir residuos de excremento humano. El informe es contundente al concluir que la contaminación de las muestras “…indica la mala potabilización del agua, así como la falta de control de los desarenadores…”
Las dificultades en materia de servicios continúan con el alcantarillado. A pesar de que hace más de dos años inició la construcción del colegio, todavía es incierta su prestación, en tanto la Secretaría todavía negocia la servidumbre para atender las respectivas redes. Sin embargo, la intención de la entidad es conectar el colegio a la PTAR que está en construcción con fondos de la UEL, la cual además no cuenta con permiso de la CAR, incumpliendo las promesas hechas a la comunidad según las cuales el colegio tendría su propia planta de tratamiento de aguas residuales.
Uno de los aspectos más preocupantes es que en el sector del Mochuelo, donde es construido el colegio, no hay una demanda suficiente de estudiantes. Frente a este tema, la Secretaría incurre constantemente en contradicciones. Por una parte, asegura que en el sector hay aproximadamente 1.500 niños pero el colegio fue construido para 3.600 estudiantes, por lo que deberán traer pequeños de otras localidades, generando costos adicionales de transporte. De otro lado, al comprar un lote para construir un colegio, el principal criterio de evaluación de la Secretaría es que los beneficiarios vivan a máximo 500 metros del futuro establecimiento.
Finalmente, la Secretaría ha invertido más de $11.500 millones en el proyecto, el cual debía estar en funcionamiento desde febrero de 2008. Sin embargo, por razones poco claras la construcción estaría lista a mediados de 2009.
bueno ,serà que en algun momento le llegara la hora de rendir cuentas alos coruptos ,no hay derecho ,en colombia el 51% de la poblacio es pobre todo por que estamos lleno de elefantes como este
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