Bogotá está localizada en un punto intermedio de riesgo sísmico, por lo que durante su historia ha experimentado fuertes terremotos. En los últimos trescientos años ha soportado tres sismos de categoría 7 en la escala de Richter en 1785, 1827 y 1917, lo que supone que ocurrirá uno de esta magnitud sin que sea posible predecirlo. Pero ¿está Bogotá preparada para un terremoto? La respuesta a este interrogante se puede presentar a través de las seis jugadas maestras que todos debemos conocer. Veamos: Hogar seguro: ¿cuántos bogotanos nos hemos cerciorado que cerca nuestro no existan elementos pesados que nos puedan caer encima durante un temblor? Si analizamos el suceso de Haití, encontraremos que muchas de sus víctimas fueron aturdidas por éstos, impidiendo la evacuación.
Plan de emergencia: ¿cuántos bogotanos tenemos y conocemos nuestro plan de emergencia empresarial, comunitario y familiar? ¿Cuántos sabemos la ruta de evacuación y los puntos de encuentro? Los medios de comunicación en Haití muestran víctimas atrapadas en edificaciones y niños deambulando por la calle buscando sus familias. Tener este plan posibilita que luego del evento las personas puedan reunirse con más facilidad.
Kit de emergencia: ¿cuántos bogotanos tenemos un kit de emergencia en nuestras casas y lugares de trabajo? Un kit tiene un costo promedio de 50.000 pesos y ayuda a la supervivencia durante algunos días, mientras alguien pueda auxiliarnos. En éste se debe incluir un pito que facilite el llamado de emergencia, pues su uso demanda menos energía y se escucha mejor que los gritos para los cuerpos de rescate. Si los haitianos lo hubieran tenido consigo, las personas rescatadas de los escombros con vida se hubiera incrementado, al igual que los disturbios por agua y comida.
Vivienda segura: el 60 por ciento de las edificaciones de Puerto Príncipe, la capital de Haití, fueron destruidas por el sismo debido a que muy pocas eran antisísmicas. En Bogotá, sólo el 33 por ciento de sus construcciones son sismorresistentes. Evaluar y adecuar las viviendas es costoso, sin embargo, es indispensable para salvar vidas.
Protéjase: ¿si en Haití se hubieran realizado simulacros de evacuación, el terremoto lo hubiera afectado menos? En el 2008, el Concejo de Bogotá expidió un Acuerdo, del cual soy autor, que hizo posible que el año pasado se realizara el primer simulacro distrital de actuación en caso de terremoto, en el que participaron aproximadamente 3.5 millones de ciudadanos. Debemos continuar preparándonos.
Evalúe y actúe: ¿es posible mantener la calma durante un terremoto? Se ha comprobado que el pánico generalizado agrava las consecuencias por lo que es mejor preparar a los ciudadanos para actuar. Una vez cesa el temblor se debe revisar qué peligros afectan a la persona y en la medida de lo posible suprimirlos. Lo más seguro es que ocurran réplicas. En Haití han ocurrido más de ochenta.
Este panorama constituye un llamado de atención a todos lo bogotanos para que asumamos con responsabilidad nuestro futuro y hagamos de la prevención un elemento de nuestras vidas cotidianas. Un terremoto podría llegar a Bogotá en cualquier momento.
Felicitaciones al Concejal Rios porque es el único que cayó en la cuenta y pensó en los peligros que la gente de Bogota y resto del país corremos por falta de prevención. Las empresas deben hacer que sus COPASOS se entrenen y actúen de conformidad, lo digo porque he pasado por la experiencia y se lo importante que es.
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